Manejo de emergencia o primeros auxilios para quemaduras no complejas

23.12.2020 0 Luis Nieto
Manejo de emergencia o primeros auxilios para quemaduras no complejas
Las heridas por quemaduras presentan muchos desafíos para los profesionales de la salud que las enfrentan en todo el mundo. Una quemadura es una lesión descrita como un trauma que necesita un abordaje clínico multidisciplinario y continuo. La mayoría de las lesiones por quemaduras no complejas se curarán espontáneamente con un tratamiento conservador. Sin embargo, la calidad de la atención inicial afectará el dolor y la angustia que puede experimentar un paciente e influirá en gran medida en el resultado estético y funcional.

La investigación demuestra que las lesiones por quemaduras que tardan más de dos a tres semanas en sanar tienen muchas más probabilidades de producir cicatrices hipertróficas.

En esta entrada de Mdmarket abordamos el manejo de emergencia o primeros auxilios para quemaduras no complejas. Los médicos que trabajan en el departamento de emergencias o en la comunidad deben saber los aspectos básicos para la evaluación y el manejo de las quemaduras para garantizar resultados óptimos.

Los primeros auxilios y el manejo inicial del sitio de la quemadura pueden limitar el daño tisular y la posterior mortalidad. El manejo de emergencias de quemaduras continúa siendo efectivo hasta tres horas después de la lesión por quemadura inicial.

Si eres el primero en responder a la escena, las prioridades son:
  • Comprobar que es seguro acercarse al paciente, solicitar ayuda y, si procede, utilizar el equipo de protección personal adecuado.
  • Detener el proceso de combustión y lleve al paciente a un lugar seguro con aire fresco. Remueve la ropa para que no se adhiera y cualquier joya potencialmente restrictiva.

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Enfriar la quemadura

El enfriamiento de las quemaduras con agua corriente tibia (12–18˚C) elimina el calor y previene la progresión de una lesión por quemadura térmica y limita el daño tisular. También puede reducir el dolor, limpiar la herida y minimizar la inflamación. Esto es efectivo si se realiza dentro de los 20 minutos posteriores a la ocurrencia de la lesión y debe continuarse hasta por 30 minutos. Si no hay agua disponible, las toallas o compresas húmedas así como los hidrogeles (solo en adultos) son una alternativa de segunda línea para enfriar la quemadura. Es especialmente relevante evitar el hielo o el agua muy fría porque provoca vasoconstricción y puede, paradójicamente, profundizar el daño de la herida.

Las quemaduras por químicos requieren periodos más prolongados de irrigación abundante, hasta que la lesión ya no cause dolor o el pH se haya normalizado. Los agentes corrosivos continúan causando daño tisular hasta que se eliminan por completo. Las lesiones oculares deben irrigarse abundantemente con solución salina estéril.

En algunas situaciones, un producto tópico puede combatir los efectos del irritante químico. Por ejemplo, el gel de gluconato de calcio inactiva el ácido fluorhídrico. Por lo tanto, algunas regiones recomiendan buscar asesoramiento en una unidad de toxicología regional o nacional. La irrigación de quemaduras eléctricas no es apropiado debido a que el daño por calor ocurre profundamente debajo de la superficie de la piel. La irrigación con agua definitivamente no debe realizarse antes de apagar la fuente de energía eléctrica.

Recuerda, se debe enfriar la quemadura, no al paciente. El enfriamiento de grandes áreas puede provocar hipotermia, especialmente en los niños. Por esta razón, no se debe aplicar paños empapados húmedos o compresas de hielo, ni usarlas durante el traslado. Los pacientes deben estar cubiertos con abrigos, sábanas o mantas para mantenerlos calientes.

Cubrir la quemadura

En la mayoría de los casos, las quemaduras deben cubrirse inmediatamente después del enfriamiento. Cubrir la quemadura ayuda a:

  • Prevenir la colonización bacteriana
  • Prevenir la desecación
  • Aliviar el dolor de las terminaciones nerviosas expuestas

Los apósitos para quemaduras con capas de película de cloruro de polivinilo (PVC) son un excelente dispositivo de emergencia para una lesión por quemadura. Las capas de película deben colocarse sobre la quemadura en lugar de envolverse circunferencialmente, para evitar la posibilidad de constricción. Si no hay disponible un apósito de PVC o una alternativa rentable, entonces una sábana de algodón limpia o similar es apropiada. La película transparente hecha de celulosa regenerada puede empeorar las quemaduras químicas, por lo que se debe usar apósitos empapados con agua / solución salina o hidrogeles, teniendo cuidado de evitar la hipotermia. En climas cálidos, húmedos y subtropicales, los apósitos para quemaduras se saturan e infectan rápidamente. Por lo tanto, las quemaduras deben dejarse expuestas o cubrirse sin apretar con una toalla limpia o un ungüento que retenga la humedad.

No se debe aplicar cremas o pastas antimicrobianas tópicas en esta etapa, ya que dificultarán la evaluación posterior de la herida.

Aliviar el dolor

El tratamiento del dolor en pacientes con quemaduras suele ser inadecuado. Si bien enfriar y cubrir la quemadura brinda cierto alivio, es posible que inicialmente se necesite opioides para controlar el dolor. Las quemaduras superficiales pueden ser extremadamente dolorosas (más que las heridas profundas). Esto se debe a que las terminaciones nerviosas permanecen intactas pero expuestas. Algunos profesionales de la salud recomiendan una combinación de paracetamol con un opioide de potencia baja a moderada. Posteriormente, es suficiente un fármaco antiinflamatorio no esteroideo.

Los pacientes con quemaduras dérmicas de espesor parcial deben recibir opioides intravenosos o diamorfina intranasal en una dosis adecuada al peso corporal. También puede usarse geles refrescantes para enfriar la quemadura y aliviar el dolor en las etapas iniciales.

Finalmente, es esencial determinar el estado de tétanos del paciente y administrar la vacuna si es necesario.